imaginas cuánto te pienso,
entiendes si me desconcierto,
escuchas todos mis silencios.
Porque recuerdas lo que olvido,
me devuelves cuanto te entrego,
me agradeces lo que no he sido,
me apaciguas si desespero.
Porque sangramos por la vida
buscando nuestra felicidad,
cicatrizando cada herida
con nuestra paciencia y honestidad.
Porque el reloj ya no rige el tiempo,
pues aunque pasan y pasan las horas,
en mi memoria se graban los momentos
compartidos y la verdad de tus palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario