sin barco, ni siquiera una balsa,
no llevo conmigo expectativas
ni sueños que no se alcanzan.
Paso junto a las veras de la bebida,
veo gente que sólos se engañan,
buscan en ella santa medicina
mientras causan heridas que no sanan.
Veo a lo lejos mujeres de la esquina
ofreciendo placer y los problemas olvidar,
mientras pienso: ¡Ay de aquellas heroínas!
¿Cuántos tomarán su cuerpo en aquel lugar?
Percibo más allá unas luces frías,
muchachos encendiendo marihuana,
creen alcanzar respeto de quién les mira,
yo trato de imaginar que tienen un mañana.
Despierto fastidiado por la nicotina,
entristezco y siento gran lástima
pues no somos ya gotas cristalinas
sobre las que se pueda navegar.
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